Yo soy Ofelia. La que el río no retuvo. La mujer con la soga al cuello. La mujer con las venas rotas.  La mujer de la sobredosis NIEVE SOBRE LOS LABIOS.  La mujer con la cabeza en el horno. Ayer dejé de matarme. Yo estoy sola con mis pechos mis muslos mi regazo. Rompo las herramientas de mi cárcel la silla la mesa la cama. Destruyo el campo de batalla que era mi hogar. Arranco las puertas de cuajo para que entre el viento y el grito del mundo. Destrozo las ventanas. Con manos sangrantes rompo las fotografías de los hombres que amé y me usaron sobre la cama la mesa la silla el piso. Prendo fuego a mi cárcel. Y tiro mi ropa al fuego. Desentierro de mi pecho el reloj que fue mi corazón. Salgo a la calle vestida con mi sangre.





















Yo no quiero más comer beber respirar amar a una mujer un hombre  un niño un animal. Ya no quiero morirme. Ya no quiero matar.

Dios no cree en vos.

No puedo ir a la Iglesia , seis años en ese colegio de curas y nunca pude pasar una misa sin calentarme. Me volvía loco, me calentaba la idea de  coger en el altar y que me miren, monjas oprimidas, que se retuerzan en su fe, viendo como mando todo al carajo; yo solo, sin dios, solamente yo y mi pija y todo se va al carajo al frente de sus ojos.
Ellos saben lo que pienso, están quietos pero escuchan el eco en mi cabeza, no son solo estatuas, tiemblan bajo el disfraz y están pendientes de un paso en falso para maniatarte con sus discursos de pecado y represión. Pero mi gracia excede la de cualquier ángel, no me importa que se rían si me ven llorar y arrastrarme ante la puerta de esa jaula cuando pretenden eyacular agua bendita en mi frente, no me importa yo estoy adentro y la tengo dura, no pueden borrar lo que pienso, ni bajarme la pija ninguna paja mental les va a funcionar conmigo.

¡Santa Maria madre de Dios, ruega por nosotros pecadores!





Y ahora mira crecer las flores desde abajo.

Dejalo ser y dejalo entrar,  me iluminas, y de tanto sol me crecen las piernas
 !Qué bueno abrazarte con mis ramas!  y sentirnos cielo, mar y viento.
Pero, más allá del verde y de la salvia estas vos; gusano baboso, con tus pseudo-antenas, fútil intento de vida, óvulo desperdiciado
En estos días de gris, e gustaría tocarte, y que te arrastres por mi mano, hasta la boca de mi hombro, y cantarte para verte (espejo mio) para verme yo, saberme gusana babosa y desechable, enredar nuestras pseudo-antenas y evitar la total interferencia

Metástasis de medianoche

Ahí estaba,corriendo en el medio de todo(porque eso es el bosque) y fue: cabeza moviéndose al unísono del ritmo cardíaco,veinticuatro veces por segundo,contraluces de árbol,brillo solar y todas las chucherías de esos lugares.
Tenìa frìo y miedo,pero más lo primero que lo segundo(tener miedo me da placer,a veces.Casi siempre) cuando el día nos decía  susurràndonos a los ojos que había que volver.
Yo no hice nada,no vi nada pero sentí todo y eso es suficiente para saber que fue el viento;pasaba imponiéndose entre los árboles eternos que desnudaba silbando.
Yo no lo podría haber hecho, tenía el viento dentro de mí y después un mar de tripas,de ojos asfixiados,de recuerdos,gusanos,viento y frío,sobre todo frío.
El se encontraba verde,solo, árbol  y yo hacia lo mismo.Tenìa la esperanza(que fea palabrita) de volverlo a ver,pero como toda esperanza duró unos segundos.No sé  cómo fue ,pero me enteré cuatro días después cuando de tanto buscarlo,lo encontraron perdido perdido(en el sentido más sangriento de la palabra)
Ayer volví al bosque,fumamos,nos reímos un rato y antes de irme lo enterré de vuelta para que me espere hasta que nos enredemos,enraicemos allá juntitos.

Matriarcasex

Me vuelve animal cuando me levanta a la mañana y me pide que despierte.Es que yo sé que la envuelven sueños mojados, casi lacrimosos.
Me gusta verle los muslos,porque puedo saber por donde me escupió. Ahora, a la gran puta mi sangre/la suya le pincha los ojos.
(Afiler dorado)
Olvidate de plancharme el guardapolvo, tenderme la camita. Acuname entre tu saliva .
No me importa tener los calzoncillos de Batman dobladitos. Sacate la bombacha o mejor, dejá que te la arranque yo.
Nunca me tendrías que haber separado de tus tetas, tus pezones son más míos que tuyos... los imagino y  reinvento con la foto que me dió papá de esas vacaciones en la costa.
 !No soy como papá puta! De la suya te aprovechaste y ya no se le para. 
A veces me pedías que lo haga más fuerte,que me sentías dentro como hace 15 años . Suplicabas: "¡Más adentro Pendejo, metete!  

¡Querías volverme a parir?
Te arrastras babosa,descendiente y escupis caliente sabores que empalagan.Mis bichos fosforescentes se te meten entre las piernas, traspasan las porno-fronteras,penetran las prosti-dimensiones.


Volqué y quedé vacío.



Diclofenac 75

Santa Maria ,consuelo de los afligidos,ejemplo de sencillez y paciencia,libranos de las ataduras y confusiones que entorpecen nuestra vida¡Maria desatadora de todos los nudos ruega por nosotros!
(Maria me da asco)




¿Tú vas a estallar?... pues yo me parezco a la puta bomba atómica cuando estallo ¡cabronazo! ¡Cada vez que mis manos tocan cerebro soy supermosca TNT, soy los cañones de Navarone! de hecho ¿¡Que cojones hago yo aquí detrás!? ¡el cabrón que recoge cerebros tendrías que ser tú!¡Cambiemos joder! ¡Yo limpio los cristales y tú te ocupas de los sesos de ese negro!

Punto seguido


Cuando el bar quedaba vació, incompleto y aun se sentían los ecos de las risas, estabas ahí inexorable, seguías siendo mi abrigo.
Y después de que el Sol se empecine en abollarme la cara volver con la frente marchita como la Gata Varela a los encuentros entre pastillas y colombiana; espero (siempre espero y tiemblo) que al final de la línea me choque con tu nariz.
Me quedo quieta, debajo de las sábanas para que no me encuentren respirando, compulsiva y obstinadamente respirando; tu cara se está descomponiendo y yo al lado tuyo vomitando los poemas más selectos, rellenando tus cicatrices con besos fríamente incubados para volver al letargo de pensar con un cerebro ajeno.

“Despabilate amor que el horror amanece"



Pase y tiemble

Vení,mirá,se olvidó todo¡Hasta el saco!Si,si,el azul,su preferido,pero no creo que vuelva,dejó al perro maniatado en el patio.(Influencia)
Será que no me alcanza una vida.☼
Las minitas aman los payasos.
El espejo en la mesa y unos cuantos golpecitos.Rata.

Punto inicial



Me incomodan los olores de esta casa. Siempre hay un hedor como que arde ;me molesta que moleste, yo no sé lo que le hice, pero me gusta volver. Igual no te hagas la limpita ,la sanita ,que tenés la cabeza bien sucia ,con olor a podrido de hace tiempo(y qué querés hacerle si no cambias la bolsa de residuo) .
Tengo cabeza de escafandra (leru leru) y puedo ver la luz en cuentagotas, por lo menos eso.
Acercá la oreja .El latido de mi corazón, es usualmente  como el del tuyo, Despacito y sin estruendos, con rítmo. El latido de mi corazón es ,usualmente como el tuyo.O no.
Ojalá seas felíz en tu casita,con tus drogas y tus mambos.Con amores perdidos y libros  -guardados.Con el espejo en la mesa  y la cama desgarrada.Ojalá seas feliz.
(Partid hermanos,hoy no toca conocer el planeta número 152.)Que le den por culo a los planetas,yo no me quedo en ninguno.
M
I
E
R
D
A
E
S
T
O
S
Í
Q
U
E

D
U
E
L
E

Sos la aguja en el dedo.




Exquisito y cadáver.

Dice que lo hago por la guita,me habla de rímel ,máscaras,personalidades.Lo que no sabe,o sabe y no quiere ver es que él también la tiene,la oculta en su silencio atrás de una piedrita que no puede correr por miedo a los gusanos que esperan.
Por todo eso,por haberme hecho pelusa es que ahora soy una mosca y puedo adivinar.Adivino tus órganos en el espejo y mi lengua estirada en tus recovecos.Adivino cómo te sentiste cuando te chupé enterito y después pulsé.Pulsé el botón para que te arrastres por el suelo y me pidas que siga,que te gusta,que lo merecés por haberme dado ojos grandes y dos pares de alas.
Te huelen el culo cuando les pica la nariz,te presienten a kilómetros sin importar banderas,fronteras;si te vieran,si  te sintieran como yo puedo,dejarían de masticar tu cerebro.
A veces me gustaba tener piernas y colgarme del techo.Me gustaba cuando teníamos hijos,los encerrábamos en una caja y les clavábamos esas cosas plateadas.Lo que no me gustaba era que me quieras así.
Voy a tirar esto por la ventana y gritar con canuto que la línea que me unía con vos me dejada clavada en el medio de la alfombra que peinabas con tus garras.

Moscas

José Miguel Corchado tiene el cuerpo lleno de preguntas. Hace años que ha perdido la
cuenta de la cantidad de preguntas que lo acosan sin tregua; pero recuerda la tarde en que la
primera pregunta entró.
Fue en la ciudad de Sevilla, una tarde de sol y aroma de azahares, según manda la
costumbre: una tarde como cualquier otra, al cabo de una jornada de trabajo como cualquier otra.
Él iba caminando hacia su casa, a través del gentío, solo de una soledad como cualquier otra
soledad, cuando la primera pregunta llegó, volando como mosca. Él quiso espantarla, pero la
pregunta se quedó dando vueltas a su alrededor, hasta que se le metió adentro y ya no salió. Y no
lo dejó dormir en toda la noche.
Al día siguiente, José Miguel se sentó en una silla y anunció:
–Yo de aquí no me levanto, hasta que no sepa quién soy.


E.G.